Sexualidad e Intimidad

Para el yoga, el objetivo de la sexualidad es fusionar dos personas en una, mente, cuerpo y espíritu. Es necesario crear una relación de confianza para llegar a la intimidad y que ésta, sea sana para poder disfrutarse. La energía sexual es muy poderosa, dentro del yoga, una relación íntima sólo ocurre cuando la pareja trabaja con sus chacras superiores.

Dentro del sexo, la estimulación es un punto muy importante para llegar a una relación satisfactoria, en este punto, las glándulas tiroides, pituitaria y pineal, juegan un papel muy importante, por esto, es que debes trabajar en mantenerlas en forma, ya que son las responsables del deseo y respuesta sexual. El sistema glandular se estimula a través de los sentidos, el más poderoso es el de la vista, seguido por el del oído, el tacto y el olfato. Por esta razón, es que el aroma de nuestra pareja llega a ser estimulante a un nivel subconsciente.

La filosofía del yoga, recomienda que la activad sexual se de una vez al mes. Con la práctica constante del yoga, se puede llegar a tener control sobre la energía que se necesita para ese momento. Lo sugerido es que el acto íntimo inicie 72 horas antes, ya sea hablando, gesticulando de cierta manera, con movimientos y miradas insinuantes, etc.. También te puedes apoyar de otro tipo de elementos como el aceite de sándalo, que aplicado en la parte interna de los muslos, aumenta el deseo.

Lo que es una realidad, es que de un tiempo para acá el tema de la atracción, acoplamiento y pasión se está dando sin amor y el único y principal objetivo es tener sexo satisfactorio o llegar al orgasmo como una herramienta para liberaros del estrés.

Practicando yoga, el sexo puede ser un acto mucho más íntimo, de respeto y afecto para ambas partes. El yoga hace que el sexo se sienta en todo el cuerpo, gracias a que aprendemos a respirar, y por consecuencia, llenar de energía todo el cuerpo.

El yoga, relaciona la respiración con el arte de hacer el amor, de manera que te enseña a amar y a sentir como uno solo. Sientes la intimidad de tu propio cuerpo, respiración y vida, y esto te permite que te dirijas con facilidad a una relación con energía y participando completamente.

Al inhalar, desarrollas la capacidad de recibir y al exhalar  reconoces tu fuerza. El movimiento enérgico de la inhalación va de arriba a abajo en dirección al frente de tu cuerpo y puedes sentirlo con tu cuerpo entero. El movimiento de la exhalación se desplaza desde la base de tu cuerpo a tu espalda. El movimiento hacia abajo de la inhalación se combina con el movimiento ascendente de la exhalación en tu corazón. Cuando respiras y te mueves durante el ejercicio del yoga, participas en la unificación de estas polaridades.

El yoga mueve la energía y te hace más sensible a tu propio cuerpo y respiración, permite que las dualidades en tu interior entren en balance y tiene un efecto maravilloso e inmediato. Sientes paz, totalidad, integridad, autonomía. Todo lo que necesitas en la vida ya está dado por la naturaleza y lo sientes. Comprendes que te ha sido dado todo lo que necesitas.

Fuente: Mark Whitwell, autor de Yoga of Heart: The Healing Power of Intimate Connection