Alimentación

La alimentación se debe combinar perfectamente con la práctica del yoga, se recomienda comer lo más sano posible, incluyendo en la dieta diaria, verduras, cereales integrales, frutas de estación e incrementar el consumo de soya, la cual tiene las mismas propiedades que la carne, y disminuir el consumo de alcohol, cigarros, y no abusar del café ni del té. Los alimentos nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud, pero también pueden ser nuestros enemigos.

Lo mejor es una alimentación sana y natural, dando prioridad a los alimentos de origen vegetal, ya que son los más saludables. En cualquier caso, todos los alimentos contienen nutrientes en diferentes tipos y formas, los más importantes son:

Proteínas: Forman estructuras.
Grasas: Protegen del frío y son una buena fuente para obtener energía.
Hidratos de Carbono: Fuente de energía del organismo.
Vitaminas y Minerales.

Todos los alimentos contienen estos nutrientes en mayor o menor medida, y para obtener el máximo beneficio, se recomiendan en esta proporción:
60% hidratos de Carbono
30% de Grasas
10% de Proteínas

Filosofía – Nutrición en Yoga

El yoga nos ayuda a llegar a un estado de integración con nosotros mismos, con otras personas y con la naturaleza.

La filosofía básica es que siempre ha respetado a toda forma de vida en la tierra, el yoga promueve una forma más ética de vivir sin necesidad de matar a otras criaturas vivientes; ya que considera toda la vida sobre la faz de la tierra como una manifestación de lo divino, por lo tanto, es un “Dharma” o deber, minimizar la crueldad en los hábitos de vida. “Ahimsa” es este aspecto ético, significa “No violencia”, o abstenerse de acción, palabra, o pensamiento, que cause daño o dolor a cualquier criatura viva. “Ahimsa” es la base fundamental para alcanzar el éxito en la práctica de yoga, por tanto, el sistema nutricional que acompaña a esta filosofía India, tiene base en el consumo de alimentos que poseen cierta energía biológica que tiene la materia viva. Al consumir alimentos como vegetales crudos, le entregamos a nuestro cuerpo células vegetales vivas con su calidad energética específica. Las plantas por ejemplo, asimilan la energía solar y la retienen en forma potencial; al ingerirla, nuestro organismo utiliza esa energía para sintetizar sustancias orgánicas esenciales, compensando así el desgaste celular. Esta bioenergía es conocida como “Prana” o Energía Vital, y se absorbe de la luz, el aire, el agua y alimentos.

El Yoga contempla a la alimentación como un pilar básico de la salud. El cuerpo es el reflejo de la alimentación, esto se puede ver en la calidad de los órganos, músculos y huesos. Por eso es importante tener conciencia de que lo que comemos formará parte de nuestra sangre y de nuestro cuerpo. Es fácil deducir que todos los alimentos que ingerimos, además de construir nuestro cuerpo físico, influirán en nuestras emociones, conducta, psique, pensamientos, actos… en todo. “Somos lo que comemos”.